El Parque Nacional Los Glaciares es el escenario de un espectáculo natural fascinante, impactante, inolvidable. Los magníficos glaciares de gigante dimensión, la enorme diversidad que se ha sabido conservar a lo largo de la historia, la hospitalidad brindada con amistad y devoción, los paisajes que despliegan un encanto cautivante y diferente según pasan las horas. Todo lleva a una conclusión: hay que ir.
Este parque ocupa 724 mil hectáreas del territorio de la provincia de Santa Cruz. Alcanza los picos de Los Andes y desciende al naciente hasta la estepa patagónica, preservando una extensa área de hielos continentales y glaciares que conforman uno de los paisajes más impactantes del planeta.
Son 47 glaciares mayores y dos centenares de otros menores los que dan forma a una puesta natural magnífica, increíble, única, y un campo de hielo de 2 mil 600 kilómetros cuadrados, el mayor luego de la Antártida.
El más conocido es el Perito Moreno, que se expande sobre las aguas del brazo Sur del lago Argentino, con un frente de 5 kilómetros y una altura de 60 metros sobre el nivel del lago.
El glaciar Upsala, ubicado sobre el brazo Norte, es el de mayor tamaño, tiene un largo de 50 kilómetros y un ancho de casi 10 kilómetros. Le sigue en tamaño el Viedma, ubicado en el lago homónimo.
En la zona habitan en libertad el guanaco y el choique, a la vez que crece una frondosa flora con ñires y lengas intercaladas entre matorrales de calafate y notro, coihue y guindo.
Otros mamíferos son más posibles de ver en el parque, tal es el caso del zorro colorado y el puma. También es habitual el cóndor y aves granívoras como las agachonas y los yales, además de pequeños roedores.
Varias aves encuentran comida y refugio en estos bosques. Entre las que se encuentran las cotorras australes o cachañas y los pequeños rayaditos. Los carpinteros patagónicos se identifican mediante tamboreos, hechos con el pico sobre los troncos.
El pato de los torrentes captura sus alimentos buceando en los correntosos cursos de agua, también frecuentados por las remolineras.
En las praderas, presentes en las pequeñas áreas abiertas, que cuentan con reducidos cuerpos de agua, habitan bandurrias, cauquenes, distintas especies de patos y un anfibio conocido como "ranita de cuatro ojos".